Dando pasos erráticos se alejó Cielle de la puerta, era momento de irse o sería descubierto escuchando. Su mente en ese instante no podía procesar nada, ni pensar con claridad. Era demasiada información como para aceptarla en cuestión de minutos.
Miraba alrededor y ya no percibía las cosas de la misma manera. Ahora era como si todo fuera diferente. Observaba las mismas paredes, las mismas personas de minutos atrás, aún así las percibía como si estuviera dentro de un sueño, como si la realidad