Idan se había quedado perdido ante las palabras del abogado. Parecía querer procesar todo aquello pero a la vez le era imposible.
¿La Bratvá?
¿Cielle era parte de la mafia rusa?
Peor aún, era el hijo de la mafia rusa. Era el heredero de un camino de sangre y perdición. Él lo sabía, sabía que nadie en su sano juicio podría soportar ese estilo de vida. Eran ellos iguales, hijos de padres que los habían sellado a un destino tan incierto como lo serían sus vidas de hora en adelante.
¿Debía decirl