Capítulo 62 —Princesa del Infierno
Narrador:
Sasha se irguió en el sillón, con los ojos clavados en un punto invisible frente a ella. Tenía la respiración agitada, las mejillas encendidas, pero no lloraba. Ahora ardía.
—No quiero fingir —dijo, con la voz baja pero firme —No quiero tener que actuar como si esto no me importa, no quiero fingir que no duele. Yo no vine a este mundo para mendigar. Vine a reclamar lo que me corresponde por derecho.
Marcelo soltó una risa breve, seca, casi divertida.