Capítulo 175 —Rehén
Narrador:
Azucena dio un paso atrás, los ojos inyectados de rabia, como una fiera que se niega a soltar la presa.
—¡No vas a quitarme a la niña! —escupió, con la voz cargada de histeria.
La miró fijo, como si calculara cada movimiento de ella. Dio un paso al frente y su sombra la envolvió.
—Azucena… —murmuró, con una calma tan peligrosa que helaba —No acostumbro a golpear mujeres.
Ella sonrió torcida, desafiante, como si creyera que podía provocarlo.
—Entonces no empieces con