Capítulo 168 —Deja de pensar
Narrador:
Llegaron al club y entonces los labios de Sofía se curvaron en una sonrisa satisfecha. Sus ojos, que habían adquirido, por proximidad, un gesto como los de su padre cuando estaba en guerra, brillaron con ese fuego único que la caracterizaba.
—Bien —susurró, bajando la mirada con un gesto que parecía demasiado adulto para su edad.
Mateo no entendía nada de lo que ocurría, seguía feliz de que Sasha los hubiera buscado. Tomó la mano de ella sin soltarla, mient