Capítulo 131 —Ahora o nunca
Narrador:
El cuarto estaba en penumbra, con la luz tenue colándose por las rendijas de la ventana. El aire olía a sexo, a piel, a algo salvaje que recién se había desatado. Sasha estaba recostada sobre el pecho de Eros, con el cuerpo aún pegajoso por el sudor, las piernas entrelazadas con las de él y los cabellos pegados a la frente. La habitación era un campo de batalla en pausa.
Eros le acariciaba la espalda con una mano lenta, distraída, mientras la otra descansaba