—Gracias. —Linda coloca una taza humeante de café y un vaso de jugo de fresas en la mesa que decoraba nuestro jardín mientras disfrutaba de un hermoso día soleado. O al menos eso intentaba. Nada me había preparado para la visita de hoy— Una vez más, gracias por aceptarme hoy, Larissa. Sé que actualmente no dejas que muchas personas te visiten. ¿Cómo va el embarazo?
Miraba fijamente a la mujer sentada frente a mí y casi no me la creía. Después de todo lo que me había dicho y hecho, ¿por qué el c