Capítulo 91 — No... Por favor…
Logan
El sonido de la sirena de la ambulancia rebotaba en mis oídos y me impedía escuchar otra cosa. Íbamos camino al hospital.
Los paramédicos, afortunadamente, habían llegado muy rápido y de inmediato estabilizaron a Larissa, pero había algo en los rostros de los dos hombres que la atendieron que no me gustaba nada. Se comunicaban a través de un radio en su hombro y decían cosas que no entendía, pero que no sonaban nada bien. Tampoco me dio buena espina cuando la subieron a la ambulancia y