—¿Te sientes bien, amor? —Despego la mirada de mi comida y la fijo en los ojos oscuros y confusos de mi esposo. Arquea una ceja y me mira como si intentara saber qué me estaba pasando— Has estado callada desde que llegaste.
¿De verdad no va a decirme nada sobre la visita de Haylee? ¿Me lo ocultará? Esto es ridículo; no puedo vivir pensando en eso. Logan y yo estábamos casados y confiaba en que él sabría respetarme como su esposa.
Suspiro y niego con la cabeza, intentando ignorar todo el tema.
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