Logan y yo nos quedamos viendo durante varios segundos que, para mí, son como largas horas interminables donde un fierro ardiente era clavado en mi corazón. Esta era una de las luchas más grandes que estaba teniendo: mi lucha con Haylee. Mi lucha para obtener el respeto que me merecía. Ya había llegado a mi límite y no podía seguir soportando sus estúpidos ataques mientras que con los demás se comportaba como un ángel incapaz de romper un plato.
—Me largo de aquí. —Escupo cuando me canso de esp