Capítulo 67 — Fuerte como una leona.
—¡Mami! —Liv corría eufórica hacia mí. Me agacho y extiendo mis brazos para poder atraparla justo a tiempo en un abrazo que estuve anhelando todo este tiempo. Puede que solo haya sido un fin de semana, pero seguía sin acostumbrarme a tener a mi pequeña lejos de mí.
—Mi niña hermosa, ¿te divertiste? —Ella se separa y asiente con una enorme sonrisa en su rostro. Sus ojos brillaban como dos estrellas— ¿Te portaste bien?
—¡Sí!
—Esa es mi niña. —Choco los cinco con ella y vuelvo a abrazarla un poco