En el momento en que padre e hija se disponen a avanzar hacia una de las tiendas donde la pelirroja asegura vio entrar a la extraña mujer, el aullido de un lobo la hace girar y frente a ella reconoce que se trata de Bodolf.
Era la primera vez que Selena ve a Bodolf como lycántropo por lo que siente un escalofrío recorrerle la piel, erizándola desde los pies hasta el cuero cabelludo.
Al verla frente a él, el lycan se acerca hacia ella y a Fred, emitiendo roncos gruñidos:
—¡Lárgate! —le orde