Cuando Edwar abrió los ojos, se vio rodeado de aparatos, tubos y mangueras por todos lados; se llevó la mano a la cabeza al sentir una punzada que venía desde adentro. La venda alrededor de su frente le hizo revivir con imágenes que como flashes se encendían frente a sus ojos, recordándole lo que había ocurrido horas atrás. Al girar su cabeza, recostado en la pared con los brazos cruzados y mirándolo fijamente, estaba Bodolf.
—¿Dónde está ella? —fue lo único que le importó preguntar en ese mom