Capítulo 8 Dos libros extraños.
Caled.
La veo salir sola del instituto, la observo sin perder ningún detalle.
<
>— pienso.Quiero llevarla hasta su casa, solo para saber a donde vive. Se que no debería sentír algo por ella pero verla y más desde atrás me hace querer perder la cordura.Arranco el auto y freno al llegar junto a ella.—¿Te llevo?— veo como se sonroja. Luce linda, igual a cuando eramos niños.—Eeh... S..si— balbucea.—Sube.—Gra... Gracias— en parte me siento bien de saber que la pongo nervio