Al entrar una bella canción resuena en el lugar, no tiene letra pero se escucha tan hermosa como misteriosa.
—Bien, yo iré a terminar unas quehaceres y tu..
—Te ayudaré— digo —. No voy a estar aquí sin hacer nada.
—Mmmmm, Bueno, entonces limpia los muebles de madera con este líquido— me da un trapo y un liquido naranja —. Por favor con cuidado Eco.
Asiento. Se va por un pasillo hasta que dejo de escuchar sus pasos.
La canción resuena aún más, como instandome a buscarla. Suena tan herm