Ethan se duchó como un rayo y luego se subió a su auto. Pensó que era lento, pero lo hizo todo muy rápido cuando estaba conduciendo hacia el lugar que ni siquiera habían abierto a esta hora.
Cuando llegó al sótano del edificio, llamó al hombre que estaba trabajando para él, y este le envió el ascensor para que subiera a su piso.
Ethan escuchó sus propios pasos en el piso, y luego se dirigió a la pequeña oficina. Allí estaba el hombre con lentes que corrió la silla y soltó un suspiro largo.
—Tod