CAPÍTULO 17 — Días excepcionales y una confesión.
Los entrenamientos oficiales siguieron su curso a lo largo de las semanas que transcurrieron, mientras Briana se sentía más unida a Ethan. Literalmente él dejaba las tardes para ellas, y todo el tiempo paseaban a un lugar diferente, siempre y cuando ella no tuviera clases particulares.
Maya estaba comenzando a gesticular sonidos diferentes, y fue un día de piscina cuando los tres estaban rociando agua, cuando Maya dijo la palabra “Pelota” de forma atropellada.
Tanto para Briana como para Ethan