Un marido para la pirncesa. Capitulo 14. Una cáscara vacía
Christian Goldman
La sensación de vacío en mi interior se profundizó más y el deseo de ir a hablar con Lynda se intensificó, sin darles tiempo a reaccionar, salí corriendo, los empujé, y subí al auto que ellos dejaron estacionado al frente con las llaves pegadas, sin pensarlo por un segundo arranqué, al mismo tiempo que los escuchaba gritar pidiendo que me detuviera, pero no pude hacerlo, aceleré como si cientos de demonios me persiguieran, solo quería llegar donde estaba ella, vi que el anunci