Capítulo 59. Una muy buena actriz.
La puerta de la habitación se abrió de golpe.
Luciano apareció en el umbral. Su expresión era tensa. Demasiado seria.
Fernando lo notó inmediatamente.
—¿Qué pasó?
Luciano se acercó despacio.
—Me acaban de informar que despertó.
Nadie necesitó preguntar de quién hablaba. Camelia sintió cómo se le encogía el estómago.
Fernando cerró los ojos un instante.
—¿Está bien?
—Creo que físicamente sí.
—¿Y mentalmente?
Luciano no respondió. Y aquel silencio dijo suficiente.
Fernando soltó lentamente el air