Capítulo 23; Una demostración de placer.
La cena había sido muy amena, y a pesar del rostro amable de la matriarca en cuanto miraba a su nieta, solo bastaba que sus ojos se podrán en Gianna para que se mostrarán serios y reflexivos.
Mucho después se habían retirado a sus habitación, Alexander entró al cuarto de baño para poco después salir con su pantalón de pijama.
—Es mi turno— dijo ella sonriendo y dirigiéndose al cuarto de baño, intentando no mirar su pecho desnudo. Al entrar se observó en el espejo—¿Qué sucede contigo, Gianna?—l