CAPÍTULO 85: ¡MÁS TE VALE QUE ME MATES!
La habitación estaba cargada de tensión; el aire pesaba como una losa sobre los hombros de Svetlana mientras luchaba frenéticamente contra Boris. Él, un hombre alto y corpulento, apenas se inmutaba ante sus intentos desesperados por apartarlo. Su mano la inmovilizó con facilidad, y la sonrisa cruel que deformaba su rostro parecía alimentarse del miedo en los ojos de ella.
—¿Eso es todo lo que tienes, Svetlana? —se burló, acercándose tanto que su aliento r