CAPÍTULO 82: ¡LA PALIZA DE TU VIDA!
Svetlana caminaba junto a Any por los largos pasillos de la mansión, deteniéndose de vez en cuando para inspeccionar las habitaciones. Ya habían visto varias, pero ninguna le parecía adecuada para su bebé. Algunas eran demasiado oscuras, otras demasiado pequeñas, y ninguna tenía esa sensación cálida que ella buscaba. Su paciencia empezaba a agotarse, pero se detuvo frente a una puerta que llamó su atención.
Al girarse hacia Any para pedirle que abriera, notó