CAPÍTULO 76: PERFECTAMENTE A SU FAVOR.
CAPÍTULO 76: PERFECTAMENTE A SU FAVOR.
El hombre estaba amarrado a la silla, los brazos tensos por las cuerdas que le cortaban la piel. Estaba desnudo, vulnerable, y su respiración era errática, casi como la de un animal acorralado. A su alrededor, el aire estaba frío, pero no tanto como el agua helada que uno de los hombres de Iván vació sobre su cuerpo. El líquido golpeó su piel como agujas, arrancándole un alarido seco.
—¡Por favor! —gritó, escupiendo agua mientras trataba de retorcerse—. ¡B