CAPÍTULO 71: EL CAPO QUIERE VERTE.
CAPÍTULO 71: EL CAPO QUIERE VERTE.
Mientras tanto, en la mansión, Greta permanecía en la habitación, donde Boris acababa de entrar. Ella lo miró con una sonrisa felina, una de esas que siempre escondían algo detrás.
—Te has ganado un premio, Boris —dijo con voz dulce.
El hombre, que rara vez recibía halagos, sonrió con orgullo y deseo. Sin dudarlo, cruzó el espacio entre ambos y, sin darle tiempo a reaccionar, la sujetó por la cintura, atrayéndola con firmeza hacia su cuerpo.
—Lo sé, muñequita