CAPÍTULO 10: SIN DIVORCIO.
CAPÍTULO 10: SIN DIVORCIO.
Svetlana respiró entrecortadamente, sus manos temblaban y el aire a su alrededor parecía más pesado. A pesar de su nerviosismo, su voz quebrada logró salir:
—Dime la verdad... ¿quién e-eres?
Enzo extendió la mano y le acarició la mejilla, un gesto que habría parecido tierno si no fuera por la tensión en el ambiente. Luego se inclinó, acercando sus labios a los de ella, tan cerca que su aliento cálido rozó su piel. Su voz fue un susurro, grave y cargada de significado: