CAPITULO 46: EL HONOR DE TU COMPAÑÍA.
CAPITULO 46: EL HONOR DE TU COMPAÑÍA.
Fiodor permaneció en silencio por unos instantes, procesando las palabras de su hija. Luego, con movimientos suaves, se acercó a ella y acunó su rostro entre sus manos.
—Lana... dices que lo amas, pero... ¿has pensado, cielo, si él te ama a ti?
Ella parpadeó, desconcertada. La pregunta la golpeó como un baldazo de agua fría. No había considerado esa posibilidad.
—Cariño —continuó Fiodor con voz suave—, tú... estás conmigo, pero... él ni siquiera ha hecho el