CAPITULO 140: SIEMPRE VOLVERÉ A TI.
CAPITULO 140: SIEMPRE VOLVERÉ A TI.
La habitación estaba envuelta en una penumbra cálida, iluminada solo por la luz tenue de una lámpara junto al lecho. Enzo estaba boca abajo, con la cabeza apoyada sobre sus brazos, mientras Svetlana se sentaba a horcajadas sobre sus caderas, sus manos deslizando con firmeza aceite tibio sobre su espalda musculosa.
Él dejó escapar un suspiro pesado, relajándose bajo su toque, pero no podía ignorar la tensión que sentía en ella. Sus movimientos eran metódicos,