CAPITULO 121: EL VERDADERO CULPABLE.
CAPITULO 121: EL VERDADERO CULPABLE.
El guardaespaldas de Dima soltó a Enzo con brusquedad, haciendo que su cuerpo golpeara el suelo polvoriento fuera de los túneles de la estación. A su alrededor, el panorama era desolador: los hombres de Dima estaban en pie, armados, mientras los de Enzo yacían muertos, esparcidos por el suelo.
Enzo, se puso de pie. Estaba golpeado, con el rostro cubierto de sangre seca y fresca, su camisa desgarrada y el cuerpo tambaleante. Pero a pesar del dolor, sus ojos se