68/ LA SUBASTA

Al día siguiente nos despertamos Mark y yo escuchando a nuestra pequeña, pidiéndonos que la subieramos a la cama con nosotros, cogiéndola su padre de sus bracitos, tumbandose en medio de los dos. Abrace a mi hija fuerte, ya que Mark se levantó desnudo entrando en una pequeña carrera en el cuarto de baño para que Cintia no lo viera desnudo, una vez que Mark salió del cuarto de baño con el albornoz puesto, cogio a mi hija en brazos llevándola del dormitorio para acercarse a la cocina y darle su d
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