Al día siguiente, cuando me desperté, escuché las risas y los gritos que daba la pequeña Cintia, dandome cuenta de que el hermano de mi esposo ya la había traído a casa a primera hora de la mañana. Enseguida me levante de la cama y entre en el baño para ducharme, cuando termine volvi al dormitorio, me vesti con un vestido de color ocre por encima de las rodillas, escote terminado en V, zapatos de poco tacon, dejando mi pelo suelto, una vez que ya estaba vestida, me marche del dormitorio, baje l