Finalmente, Isabella volvió a recostarse en su lado de la cama y giró el cuerpo para quedar frente a Liam. Bajo la tenue luz de la nueva lámpara de noche, contempló de cerca cada rasgo del rostro de su esposo.
He descubierto otra faceta de ti, Liam... En realidad eres un hombre muy frágil, aunque siempre aparentes ser arrogante y poderoso frente a los demás, pensó Isabella en silencio.
Su mirada recorrió los rincones de la amplia habitación y, de pronto, algo cobró sentido en su mente.
Quizá po