—¿Liam fue adoptado? —preguntó Isabella mientras se inclinaba hacia adelante, con los ojos abiertos de par en par, incapaz de creerlo.
—Sí... La abuela Carmen lo adoptó de un orfanato en Nueva York. Incluso la historia sobre la muerte de su madre la conoció la abuela Carmen directamente de la directora del orfanato de allí —respondió Juan mientras mantenía la mirada fija al frente.
Isabella quedó atónita durante unos instantes. Entrelazó los dedos sobre su regazo mientras sus recuerdos volvían