El sedán negro conducido por Liam avanzó lentamente hasta entrar en la entrada del edificio de la Facultad de Medicina, que comenzaba a quedar desierta bajo la tenue oscuridad de la noche. Las farolas proyectaban un tenue brillo sobre el capó del automóvil cuando este se detuvo por completo en el punto habitual de recogida.
Desde el asiento del conductor, los ojos oscuros de Liam captaron la figura de Isabella, que salía del pasillo principal del edificio con su bolso de clases colgado del homb