CAPITULO 26
La ira de Antonio se podía ver en su frente, pues sus venas se brotaron, mientras los demás lobos se sentían amenazados, el ordenó que botaran ese cuadro a la basura.
Luciana se asusta, es imposible no recordar que aquel lobo la tuvo prisionera, Ernesto es frío como el hielo.
Es evidente la molestia del Alfa que pide la fiesta sea de inmediato cancelada, no quiere que continúe el festejo y le ordena a todos dormir.
—¡ Esta fiesta termino!— grita mientras ordena a los músicos dejar d