Capítulo 44: Solo elegiría un vestido para mí futura esposa.
Dante tuvo que tragar grueso antes de responder, al verla así, con su piel de porcelana expuesta, evocando recuerdos de la primera vez que estuvieron juntos.
— Esta es propiedad de mi familia, ¿por qué no puedo estar aquí? — El hombre sonrió, lo que hizo que Mia se sintiera muy incómoda, bajo su intensa mirada. — Pero quiero preguntarle, señorita Miller, ¿qué está haciendo en mi propiedad con poca ropa?
La mirada del hombre sobre ella era asfixiante y él simplemente no podía apartar los ojos,