97. Un viejo odio
¿Esad? Esto es una broma. O una pesadilla de la cual Scarlett no despertó. Quizás Mary confunde los nombres, confunde las personas, confunde al hombre que en estos momento no debería ni salir por la boca de nadie sino quiere terminar muerto no por ella, sino por su esposo, quien responde al nombre con un fruncido de cejas profundo.
Todo lo que vivieron aquí se esfuma en cuestión de segundos y una enorme capa de discordia cubre el rostro de Gerald.
Scarlett, con ojos abiertos, se acerca a Mar