65. Destrucción. No hay escape del dolor
Edmund llega a una oficina a oscuras. Llueve en Tirana, hace más de cinco horas que llegaron a la ciudad, y nadie de la familia se atrevió a decir algo, o a preguntar. Nadie excepto Sihana. ¿Qué fue lo que pasó? Pero, toda pregunta y palabra quedó a la deriva cuando se supo una noticia trágica: la muerte de la señora Pranvera.
La causa de su muerte fue natural; nadie salvo Rina y Edmund saben la verdad. Permanecen callados por amenaza, y nadie se atreve a murmurar siquiera lo qué sucedió, lo qu