31. ¿Qué diablos te hicieron?
Remo dejó ir a Marianné con demasiado esfuerzo, y durante todo el tiempo que estuvo en aquella habitación, trato de contenerse a sí mismo para no perder la cabeza.
— ¿Por qué diablos tardan tanto allí dentro? — preguntó el siciliano en un gruñido bajo a su amigo Marcelo.
— Ya sabes cómo funciona esto, debes ser paciente.
— Y paciencia es lo que ahora mismo no tengo — cuando quiso incorporarse, la puerta de aquella habitación se abrió.
Las tres mujeres salieron una tras otra, con la mirada ga