Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó con una luz grisácea y enfermiza que se filtraba a través de las nubes bajas, tiñendo el cielo de la ciudad con el color de una contusión reciente. Maxton no había dormido. Seguía sentado en el mismo lugar donde Karla lo había dejado la noche anterior, en el sofá de cuero de la sala de estar, con la ropa arrugada y la corbata aflojad







