Mundo ficciónIniciar sesiónLa tormenta llegó exactamente a las diez y cuarenta de la noche, anunciándose con ese tipo de trueno profundo que hace vibrar los cristales de las ventanas y despierta los miedos primordiales que todos llevamos escondidos en algún rincón del alma. El cielo sobre la ciudad se había vuelto del color de un moretón viejo, hinchado de lluvia que todavía no caía p







