Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl clic del mouse resonaba en el silencio de la oficina como el tictac de una bomba. Karla miraba fijamente la pantalla de su computadora portátil, esa que guardaba escondida en el fondo de su armario y solo sacaba cuando Maxton estaba en reuniones interminables o viajes de negocios. La luz azulada del monitor iluminaba su rostr







