La habitación 312 se percibía cálida, aun cuando el aire proveniente del sistema de climatización todavía se sentía frío. La lámpara de noche en un extremo del recinto emitía un sutil resplandor, brindando una suave claridad dorada que no lastimaba las pupilas, fatigadas tras una jornada entera de batallas.
Lucas reposaba en el moisés apostado al costado del lecho de Bella. El tierno infante se encontraba sumergido en un profundo sueño; de forma esporádica, su menudo puño ejecutaba leves movim