Habían pasado tres meses desde el último encuentro de Christian con Dominic frente a la casa.
Tres meses sin la presencia de Dominic. Sin el auto negro merodeando al otro lado de la calle. Sin golpes en la puerta a mitad de la noche. Sin amenazas. Sin terror. Sin noticias.
La vida de Christian y Bella transcurría con normalidad. Christian trabajaba en el taller todos los días, regresaba por la tarde, ayudaba a Bella a cuidar a Lucas y dormía plácidamente al lado de su esposa. Bella cuidaba de