Tres meses habían transcurrido sejak Bella descubrió su embarazo.
Su vientre ya comenzaba a ensancharse. No demasiado; aún lucía como el de alguien yang simplemente acababa de comer en abundancia, pero los cambios ya se hacían notar de forma paulatina. Las ojeras bajo sus ojos persistían, aunque ya no eran tan marcadas como en el pasado. Su semblante, antes lívido, recobraba un sutil matiz sonrosado. Quizás se debía a que Christian la instaba con constancia a consumir alimentos nutritivos, o t