Esa tarde, el sol comenzaba a inclinarse hacia el oeste sobre Ashford Falls. Sus destellos dorados empezaban a desvanecerse, cediendo el paso a una luz anaranjada más tenue. El cielo mutaba paulatinamente del azul a un matiz cálido y rojizo, anunciando que el día llegaba a su fin. Una brisa suave soplaba con marea apacible, trayendo consigo el aroma a hierba recién cortada del jardín vecino.
Dominic permanecía de pie frente a la residencia de Christian y Bella. Su traje negro lucía impecable, s