—¿Por qué esto está hecho un desastre? —preguntó Maximus. Sintió el verdadero terror, por poco el alma se le sale del cuerpo. Lo que tenía en sus manos cayó a la mesa. La mujer se puso pálida.
—Estamos trabajando —Luki se percató de la reacción de Rosie—. ¿No era eso lo que estabas exigiendo? —dijo y arqueó una ceja porque Maximus colocó un tono de voz más enojado diciendo:
—Rosie no tiene por qué estar aquí. —Ella se puso de pie de inmediato.
—Tú y yo… tenemos un acuerdo y es en esta área que