Capítulo 39.
ACACIA LUNA.
Dos meses después (Octubre).
Muerdo la almohada a la vez que intento no hacer ni el más minimo ruido cuando siento como Nicolás se empieza a mover rápido nuevamente.
Mierda, ¿por qué acepte esto?
Ah, sí, por tonta.
Siento como nuevamente estoy a nada de llegar al orgasmo, pero mi mate parece darse cuenta (nuevamente) y cambio su ritmo de rápido a demasiado lento para torturarme.
Ay, dios, es la última vez que hago algo como esto, no sabia que iba a ser tan dificil.
—¿Nada todavía?