Capítulo 29.
ACACIA LUNA.
Veo como Alex se acerca a mí.
—Hola —me dice mientras yo lo sigo viendo sorprendida—. Cuanto tiempo, ¿podemos hablar?
Lo sigo viendo perpleja.
—¿Hola? Tierra llamando a Acacia, ¿me escuchas?
Parpadeo y salgo de mi asombro.
—Sí, lo siento —le digo—. Es que me sorprendí.
—Sí, se noto —se sienta en la silla a lado mío— ¿Qué haces aquí?
—Vine a desayunar con alguien.
—¿Y dónde esta esa persona?
—Salió un momento a atender una llamada —le digo y luego por la ventana busco a Nicolás hast