Capítulo 24.
MAIA CARRIZALES.
Veo a Michael aterrorizada mientras él solo me ve sorprendido desde la puerta del restaurante y no se mueve para nada.
Trago saliva nerviosa al mismo tiempo que Mauricio regresa a nuestra mesa dejando la bandeja de la comida arriba de esta.
—Buenas y malas noticias —lo veo—. La buena es que nuestra comida ya está y la mala es que... ¿estás bien?
Asiento y veo detrás de él para ver a Michael, pero para mi sorpresa, él ya no está.
Siento un pequeño alivio que no dura mucho cuando