El laboratorio era un desastre, las alarmas de la misma se habían activado, los hombres contaban cada uno con un disparo y yacen en el suelo inconsciente.
— Abrázame fuerte - Dominick levantó el pequeño rostro de su hija y se derritió ante la ternura de la niña, aquellos ojos azules de cabello rojo, era tan perfecta ante los ojos de su padre, pero el sonido de las sirenas obligó a cortar con aquel encuentro de padre e hija - Escúchame bien, pase lo que pase no te sueltes de mí, los enemigos de